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IUS-Etica Un nuevo paradigma: Estado Etico de Derecho

El Derecho está agotando sus fuerzas y requiere de una revitalización que sólo la Moral puede brindarle

EL ENFOQUE AMORAL DE LOS DERECHOS HUMANOS. Juan Josè Bocaranda E.


LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.
EL ENFOQUE AMORAL DE LOS DERECHOS HUMANOS.
Juan Josè Bocaranda E.


El enfoque amoral de los Derechos Humanos en el Estado de Derecho, ha venido sujetándolos a las limitaciones formales y técnicas de éste, que mu­chas veces impiden o frustran la realización. A ello se suma la falta de calor moral del funcionario, para abocarse plenamente a satisfacer los Derechos con amplitud de criterio y "alegría de servir", como pidiera Gandhi. De igual modo han resultado frustrantes la prescindencia de la valoración moral de los Derechos y la correlativa injerencia de criterios meramente jurídicos, cuando no políticos o diplomáticos, para resolver los problemas, como ha ocurrido en la ONU: si esta Organización hubiese adoptado los Derechos Humanos como centro primordial, rigiéndose además  todos sus funcionarios por el Principio Ético, muchos de los problemas, hoy agravados, hubiesen hallado solución, no política, ni diplomática, sino ético-jurídica, es decir, ius-ética.

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. ¿LA IUS-ÈTICA "UN DISPARATE"? Juan Josè Bocaranda E



LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.
 ¿LA IUS-ÈTICA “UN DISPARATE”?
Juan Josè Bocaranda E

 A quienes tilden de "locuras" o "disparates" la IUS.ÈTICA, les digo:
Disparate es creer
-que todo está hecho en el mundo y en la historia de una vez para siempre;
-que el tiempo transcurre en vano;
-que el ingreso a un nuevo milenio nada exige a nuestra responsabilidad;
-que las instituciones pueden avanzar significativamente sin la "lucha por el Derecho";
-que la so­ciedad tiene que resignarse a las limitaciones del Derecho, sin buscar otras salidas a lo justo;
-que el dogmatismo jurídico sigue representando una solución efectiva de los problemas que aquejan a la sociedad;
-que el Derecho y la ley tienen virtudes taumatúrgicas:
-que el Derecho manda y la realidad se somete, simplemente:
-que la corrupción –cada vez màs creciente y variada- en la administración pública puede ser vencida por las leyes sin la asistencia de la fibra moral;
-que es suficiente con la evolución horizontal del Derecho, sin profundizar en la necesidad moral
-que es suficiente la democracia participativa, cuando lo que se requiere es LA DEMOCRACIA TANGIBLE.
l.







LA ESTUPIDEZ EN EL DERECHO. Y LA LEY CONTRA LA DESAPARICIÒN DE PERSONAS. Juan Josè Bocaranda E







Prensa
LA ESTUPIDEZ EN EL DERECHO Y LA LEY CONTRA LA DESAPARICIÒN DE PERSONAS.
Juan Josè Bocaranda E

En la historia de la estupidez  humana escrita por Paul Tabori hace varios años, hay que incluir un capìtulo nuevo respecto a LA ESTUPIDEZ EN EL DERECHO DEL SIGLO XXI. Y lo decimos a propósito de la inminente LEY CONTRA LA DESAPARICIÒN DE PERSONAS que será aprobada en cierto país dentro de pocos meses. Paìs donde se hicieron humo cuarenta y tres estudiantes cuyos cadáveres no aparecen por ningún lado y que –suponemos nosotros- fueron arrojados al mar para que se los comieran los tiburones, pues las autoridades andan con evasivas que incrementan las sospechas.
El propósito de aquella ley radica en aprobarla y publicarla para que surta efectos inmediatos. Apenas salga a la luz, los violentos, los secuestradores, los asesinos, los traficantes de drogas y de carne humana, se retiraràn a sus aposentos monacales, y reinarà la paz.
Por su parte, los ciudadanos deberán reconocer agradecidos los esfuerzos bondadosos y democràticos de un gobierno evidentemente preocupado, e irse a dormir tranquilos.
Esa ley tendrà alcances algo màs que mágicos: en realidad milagrosos. Y no podría ser menos. Què otra cosa se podría esperar de un cuerpo de congresistas de santidad evidente, que transpiran buenos sentimientos, sanas intenciones, altruismo, caridad, desprendimiento, abnegación y tantas otras virtudes sin cuya presencia sería absolutamente imposible el poder de hacer milagros, tan sòlo con alzar la mano para dar el voto en la asamblea…y ya. Pan comido. Por algo entre las cualidades que debe llenar todo candidato polìtico està la que se refiere al poder taumatúrgico, reservado por el Cielo a los màs puros, a los màs dispuestos a desagrarse por el bienestar del pueblo.
Es tan estúpida la finalidad de aquella ley, que representa màs bien la burla sangrienta de un  gobierno que juzga a sus ciudadanos suficientemente bobos como para quedar satisfechos  y felices. Lo que significa que los gobernantes yacen bajo una montaña de falsedades e  intereses bastardeos, que los arrastran a la barbarie y a la perversión. Todo en función del ansia de poder y de dinero.
El narcotráfico es un cáncer tan fuerte, que se extiende por todo el organismo social, y no habrá ley tan buena que lo frene y extinga sus consecuencias, aunque luzca evidentemente milagrosa.
Ninguna ley, por “virtuosa” que parezca, suprime las causas del mal que subyace en todo ello.

Esa ley es sòlo un maquillaje. La “procesión” va por debajo…

EL ESTADO IMPULSOR DEL ASCENSO DE LA HUMANIDAD. Juan Josè Bocaranda E


LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.
EL ESTADO IMPULSOR DEL ASCENSO DE LA HUMANIDAD.
LABOR DE PEDAGOGÍA MORAL DEL ESTADO
Juan Josè Bocaranda E

Al Estado Ético de Derecho, esencialmente Benefactor, le corresponde cumplir, en este nuevo milenio, una función de impulsor del ascenso de la Humanidad, hacia gradas de mayor evolución moral.
Pese a todas las teorías del optimismo, la Humanidad no se halla sufi­cientemente preparada para ascender al escalón de los valores espirituales, siendo que todavía ni siquiera satisface las exigencias de los valores morales. Si, por ejemplo, aherrojada por el más craso egoísmo, a estas alturas del Mundo no realiza el deber moral de la solidaridad humana y social, ¿podemos afirmar que está en condiciones de trascendentalizar la solidaridad hacia el amor espiritual?
 El Estado Ético de Derecho debe asumir la función, elevada y digna, de contribuir a la formación de los individuos y de las colectividades en un espíritu de realización de los valores morales. Para ello, debe inyectar sentido de responsabilidad moral al acatamiento de las leyes, con el fin de que cada individuo sepa hallar satisfacción moral en el cumplimiento de los deberes para con sus semejantes, consciente de la dignidad humana y contribuyendo al crecimiento del espíritu de solidaridad y de generosidad.
 Pero... nada de lo anterior es posible, si el Estado mismo no se hace digno de orientar como sujeto de responsabilidad moral, sobre la base de la manifestación probatoria de su propia realización.
    
La Moral es, ante todo y sobre todo, ejemplaridad viviente...



EL SISTEMA SANGUÌNEO DEL ESTADO. EL ESTADO ABÙLICO. Juan Josè Bocaranda E



LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.

EL SISTEMA SANGUÌNEO DEL ESTADO. EL ESTADO ABÙLICO.
Juan Josè Bocaranda E.

 El Estado debe comprender que su sistema sanguíneo es el Derecho y que envejece y decae hacia la decrepitud, en la medida en que esa "sangre" carezca de los nutrientes morales y espirituales necesarios. La adecuación del Estado a las exigencias de los nuevos tiempos,  requiere que él mismo se aboque al nacimiento de un Derecho realmente nuevo, que lo revitalice y lo impulse. Ese Derecho realmente nuevo, no puede ser otro sino el que se apoya, substancialmente, en la Moral. De lo contrario, si persiste en mantenerse en la camisa de fuerza del Derecho tradicional, se convoca a sí mismo al fracaso, manifestándose como un Estado abúlico.

El Estado abúlico carece de energía y de "voluntad de hacer", redu­ciéndolo todo al fingimiento y a la laxitud, a sabiendas de que se rige por un Derecho substancialmente limitado, que pretende apoyarse en sus solas fuerzas, aunque caiga en la ineficacia.
El Estado debe comprender que su instrumento cotidiano y permanente, el Derecho, debe transmutarse para brindarle la colaboración que de él espera; que es absurdo que en el nuevo milenio rija un Derecho crecientemente desgastado por el tiempo; que también el Derecho requiere sangre nueva, sólo posible de hallar en el aporte substancial de la Moral.