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IUS-Etica Un nuevo paradigma: Estado Etico de Derecho

El Derecho está agotando sus fuerzas y requiere de una revitalización que sólo la Moral puede brindarle

GARANTÌA DE GARANTÌAS. Juan Josè Bocaranda E.







LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.
GARANTÌA DE GARANTÌAS.
 Juan Josè Bocaranda E.

La simbiosis de la Moral con el Derecho es la garantía moral de las garantías constitucionales. Garantiza no sòlo los derechos humanos en forma particularizada, sino también el derecho humano global, por contar:
a)Con un Estado Ètico que realiza todas sus actuaciones en función de los valores morales
b)Con un cuerpo de funcionarios que hace de la Administraciòn Pùblica un elemento plenamente confiable
c)Con un sistema jurìdico íntegramente concebido, formado, interpretado y aplicado en función de los valores morales
d)Con la seguridad moral de una Administraciòn de Justicia real y cabal.

LAS MODALIDADES DE VIOLACIÓN DEL PRINCIPIO ÉTICO Juan Josè Bocaranda E



 


LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.

LAS MODALIDADES DE VIOLACIÓN DEL PRINCIPIO 
ÉTICO

Juan Josè Bocaranda E

Aunque muchos quieran ignorarlo o suprimirlo, el Principio Ètico rige sobre la Constituciòn y demás leyes, y a su autoridad deben someterse tanto el Estado en sì como los funcionarios. Se trata de algo ineludible. No acatarlo o perpetrar su violación, es para el funcionario, deuda acumulada y creciente que deberá pagarse de una u otra manera.

La violación del Principio Ético es susceptible de perpetrarse en dos formas fundamentales. Una de ellas se produce cuando el funcionario quebranta los preceptos de la Moral general.

La otra modalidad de violación del Principio Ético se refiere a la violación de los deberes legales, a impulsos de la mala fe. Por ejemplo, un Juez, obli­gado a impartir justicia en forma objetiva e imparcial, aprovecha el acto para vengarse de un enemigo, contra el cual dicta la medida o pronuncia el fallo.

En otras palabras, una modalidad consiste en contradecir de algún modo el contenido de los valores éticos o de los principios morales generales. La otra, en la realización de actuaciones previstas por la ley jurídica, pero obrando con irrectitud moral, es decir, con mala fe, torcida o perversa intención, propósitos deshonestos, o desnaturalizando las instituciones jurídicas, desviando los fines de la ley, tergiversando los hechos que sirven de fundamento al acto, o diri­giendo éste al logro de determinados objetivos reñidos con la Ley Moral.

El funcionario que se burla del Principio Ètico, obra como el delincuente, que roba, hiere y asesina con la ilusión de que la existencia del  Còdigo Penal depende de su conveniencia.

LA MORAL Y LA CRISIS DEL DERECHO. Juan Josè Bocaranda E







LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.
LA MORAL Y LA CRISIS DEL DERECHO.
Juan Josè Bocaranda E

La Ius-ética nos dice que sólo la conjunción real de la Moral con el Dere­cho puede contribuir a evitar o superar las crisis de éste. Pero, esta posibilidad, obviamente, no radica en el Derecho mismo, sino en la consciencia ética y en la voluntad moral de quienes lo manejan.
La Moral, en efecto, puede contribuir a evitar o solventar las crisis del Derecho, impulsando la actualización legislativa sobre bases éticas; inyectando sentido y autoridad moral a las normas jurídicas; moralizando la administra­ción de la Justicia y la aplicación de las leyes; humanizando plenamente el Derecho. Todo, en función de la dignidad humana. Mas, para que todo esto sea posible, resulta indispensable librarse del empedernido espíritu dogmático que se cierra, irracionalmente, al avance de los tiempos nuevos.

EL CONSUMO DE AGUA Y LA VITALIDAD Juan Josè Bocaranda E



Prensa





Aquì cabe de todo
  EL CONSUMO DE AGUA Y LA VITALIDAD
Juan Josè Bocaranda E

“En términos de cantidad el agua es el componente màs importante de nuestros cuerpos. Setenta y cinco por ciento del peso de nuestro cuerpo està constituido por agua. Pero un exceso de agua en el sistema puede reducir nuestra vitalidad, una vez que  significa una proporción disminuida de la sangre, baja la temperatura del cuerpo y fuerza el corazón y los riñones a un exceso de trabajo”.

Asì se expresa Sakurawa Nyoiti (conocido como Georges Ohsawa), autor del  libro “Todos sois sampaku”, si bien  editado hace varias décadas, con sucesivas y numerosas reediciones, todavìa  interesante de conocer, no sòlo porque el autor fue quien introdujo la Macrobiòtica en Occidente, sino también porque el tema “sampaku” es de por sì interesante.

Anota el autor citado,  que el agua, en nuestro organismo, es dominada por una fuerza centrìfuga Yin, por lo que se evapora en forma constante, y que las personas muy activas físicamente, consumen màs agua, pero quedan sedientos debido al ejercicio y a la transpiración. Dice también , que los que beben grandes cantidades de líquidos y no son muy activos, quedan muy Yin, friolentos, inactivos, desalentados, débiles y perezosos. Y advierte que el arroz y los vegetales contienen un  elevado porcentaje de agua, lo que implica el contìnuo consumo de líquidos Yin.

Refirièndose al reumatismo, Ohsawa escribe que cuando se padece de esta enfermedad, que es de naturaleza Yin, se debe tomar poca agua y eliminar los alimentos ricos en agua, especialmente el azúcar, pues la misma se convierte en agua, en el organismo, y disminuye la cantidad de los componentes Yan de la sangre.  El tratamiento macrobìòtico  del reumatismo, requiere  beber la cantidad menos posible de agua: la mujer no debe orinar màs de dos veces en 24 horas, y el hombre tres veces durante el mismo período.

El libro de Ohsawa nos trae otros temas de interés, como lo son: los alimentos y el sexo, la oración y el ayuno, la sal, el azúcar, la leche, la masticación, etc., todo ello alrededor del tema central, que es el “sampaku”, que atañe a un grave desequilibrio físico y espiritual, manifestado en la visibilidad del blanco de los ojos constituyendo un anuncio de graves enfermedades y accidentes.

Ahora bien, en el extremo contrario al del señor Ohsawa hay quienes  recomiendan un consumo cuantioso de  agua. No pocos nefrólogos y hasta cierto número de cardiólogos, asì como innunerables nutricionistas parecen disfrutar en la recomendación, si no alegremente, sì con cierto grado de irresponsabilidad debido a la falta de sustentación cientifica que demuestre la necesidad de un consumo exorbitante del lìquido. Beber agua hasta que nos convirtamos en un surtidor humano, no parece conveniente.

Una posición intermedia, entre tomar mucha o ninguna cantidad de agua, la ocupa otro japonés: Wataru Ohashi, autor del libro “Còmo leer el cuerpo” (Manual de diagnosis oriental), quien dice que antes del Siglo XX, no había autoridades de la salud que aconsejaran beber ocho vasos de agua diarios y que “la gente bebìa cuando tenìa sed y tomaba todo el liquido que necesitaba”. Y destaca la diferencia entre los organismo.  “La cantidad de agua que consumimos depende mucho de nuestro estilo de vida, del tipo de trabajo que hacemos, de la cantidad de sal que consumamos, de le estación del año y de lugar donde vivimos”.

La naturaleza nos ha dado un indicador: la sed, que “ha funcionado bien durante miles de siglos” y que “sigue siendo la mejor guía para determinar la cantidad de lìquido que debemos beber”. Y advierte que las bebidas excesivamente frìas constituyen otra manera de dañar los riñones, pues las bebidas frìas conmocionan el cuerpo, sobre todo los riñones, y son causa de que funcionen mal. Que tomemos bastante agua todos los días puede ser muy fácil de recomendar y màs fácil de escuchar. Pero, lo mejor es prestar atención a  la sed, que es la voz natural del organismo.

EL CORTE DEL CÌRCULO VICIOSO. Juan Josè Bocaranda E






LA CLAVE IUS-ÈTICA DE HOY.
EL CORTE DEL CÌRCULO VICIOSO.
 Juan Josè Bocaranda E

Constituye un absurdo que, para evitar la arbitrariedad del Estado, se recurra al propio Estado arbitrario.
Es necesario que el Estado sea controlado por un sujeto externo al Poder formal:tal es el pueblo, titular de la soberanía, que la hace valer, bajo fines determinantes, como los valores superiores, a través de un medio intensivo y expansivo, como el Principio Ètico, y sobre la base de criterios trascendentales, como el Bien y la dignidad humana.